Muerden las termitas,
la capa blanquecina,
de piel seca.
Tú nunca has tenido la piel seca.
Quizá porque vas a ser joven algunos días más.
Me viene a la cabeza el día que me llamaste,
y me contaste que a los treinta y cinco no queda nada.
Y buscaba la manera de quedarnos para siempre en tu ahora.
Yo pensaba por entonces que querías que te salvase,
y que podía.
FÉMINA ISTA
FEBREIRO BISIESTO
POESIAS PARA UN LUGAR
CASA DOS DRUIDAS
VILABOA-ACUÑA
¡SE PROLONGA LA EXPOSICIÓN HASTA EL 17 DE MARZO!